Escuela de la Orientación Lacaniana Volver al sitio de la EOL
XXIV Jornadas Anuales de la EOL
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Boletín # 11 - 22 de julio de 2015

El mismo lenguaje que desustancializa al sujeto es el que permite que en este Boletín cuatro mujeres y un hombre nos hablen de la soledad. De esas modalizaciones del vacío que evidencian para los sexos que no hay amor que dure cien años, cuerpo que lo resista ni sentido que cierre su grieta.
Para ser coherente "los dejo" con ellos.
Celeste Viñal

 

Daniela Fernández y Daniel Aksman nos acercan su comentario de la entrevista a las Divas de Diván del Boletín 9

Dos mujeres, un piano y una voz masculina. Ellas, cantan, ríen, hablan, se interrumpen, se complementan. Bellas, vivaces, generosas, las dos divas despliegan sus numerosos hallazgos para arreglárselas con el real de la feminidad y de la relación sexual. Él, con sus preguntas, las guía en esta "misión imposible". Toda la entrevista gira alrededor de ese agujero. Por un lado, nos presentarán múltiples parejas: el dúo de divas, ella con su voz, ella con el piano, ella con la composición musical. Por otro lado, nos librarán una serie de figuras femeninas de la soledad: la engañada, la solterona, la loca, la outsider, la empastillada. "Engañadas, somos engañadas, todas engañadas!", cantan divertidas a dúo. Abuelas, madres, tías, amigas, ellas mismas, engañadas. De este S1 familiar mayor, ellas fabricarán un himno "por todas las mujeres de nuestras vidas". Esto les permitirá constituir un conjunto de mujeres, fabricarse una filiación y elaborar la diferencia sexual: ellas "reivindican el lugar de engañadas" - ellos "hablan de cuando ellos engañan". En esta entrevista preciosa, el trío también creará un silencio, en el instante en que la voz de él rompe la ilusión de complementariedad, apuntando a lo real, cuando las interroga sobre la diferencia entre componer juntas o solas. La música, la charla, la comedia se detendrán por unos segundos. "Son dos viajes distintos", dice una. "En lo solitario, se va mucho más a lo hondo", dice la otra. Para luego, continuar ambas con su demostración mayor: ¿De qué manera, mediante una operación musical, ellas logran pasar del goce de la tragedia al goce de la comedia, de la soledad de la mujer abandonada a la alegría del dúo de divas? Pero el silencio producido nos dejó en claro también que cada una de ellas sabe que la armonía, la relación sexual y la salud mental no exis ten.
Daniela Fernández

Una versión del semblante masculino en la actualidad
Los enunciados de algunas mujeres en el diván señalan una dificultad propia de la época. Me refiero a la posición que adoptan algunos hombres en los encuentros con ellas.
Mujeres que, más allá de la satisfacción sexual, buscan que al menos uno las ame de manera singular, que las elija entre todas las otras mujeres, que un hombre las invista con su deseo.
Se trata de hombres que escapan a una relación más duradera, que eluden o esquivan continuar una relación o asumir algún compromiso o responsabilidad.
Versión del semblante masculino en nuestra época signada por la caída de la virilidad como consecuencia de la declinación del Nombre del Padre.
Si estos amos viriles desaparecen, se trata para las mujeres de cómo se las arreglan para conseguir al menos uno que las elija. Dado que recursos, a las mujeres no les faltan.
Y para los hombres, más allá de la aparente condena a una infidelidad sistemática, de ver cómo se las arreglan con una sola.
Esta suerte de "touch and go" posmoderno, muestra que la subjetividad de la época ha trastocado y que se ha producido un desorden en la tradición que encuadraba el lazo entre los sexos, mostrando sus efectos en la clínica.
Porque "las divas del diván" nos lo cantan y no dejan de hablar de ello.
Daniel Aksman