Escuela de la Orientación Lacaniana Volver al sitio de la EOL
XXIV Jornadas Anuales de la EOL
PROGRAMA | ARGUMENTO | EJES TEMÁTICOS | INSCRIPCIONES | PRESENTACIÓN DE TRABAJOS | BIBLIOGRAFÍA | STAFF
Boletín # 23 - 14 de octubre de 2015

Suele asociarse el autismo a la soledad. En tanto que tal, un invitado obligado al boletín de nuestras Jornadas.
Sin embargo, la fina distinción que propone S. Tendlarz matiza – y mucho – dicha soledad al orientar la cura en dirección a la inmutabilidad como lo propio de la intervención analítica frente a la posición en el autismo. Un antídoto necesario para no perder el norte en la clínica.
Soledad radical es otra manera de nombrar los efectos del encuentro con eso a diferenciar de la soledad, a secas. E. Serrano da testimonio de que no es sin angustia la posición del analista que no retrocede frente a lo que Lacan subraya de la posición de Klein: "se atreve a hablarle". A una soledad radical que nada pide, nada espera.
Una soledad que exige precisiones a quien se le ponga delante
El Psicoanálisis recoge el guante.
Gustavo Slatopolsky

 

La soledad del autista
Silvia Elena Tendlarz

Usualmente al hablar acerca del autismo se suele pensar en un niño sin contacto con el mundo, encerrado en actividades solitarias que repite en forma reiterada. La descripción del autismo enfatiza el gusto por la soledad, su aislamiento, y la presencia de conductas estereotipadas. Kanner afirma que estos niños tienen una voluntad de estar solos y buscan vivir en un mundo estático en el que nada cambie.
Jean-Claude Maleval, en su texto "¿Por qué la hipótesis de una estructura autística?" [1] indica que tanto en Bleuler como en Kanner se acentúa el encierro como una característica del autismo. Pero Kanner añade algo más: la inmutabilidad, sameness, que no existía en Bleuler, que expresa la necesidad de mantener un orden rígido, sin que nada cambie, como una modalidad de defensa contra la angustia.

De esta manera, por ejemplo, el mundo de seguridad evocado por Donna Williams mantiene un orden frente al mundo amenazante experimentado como caótico e intrusivo, como así también Temple Grandin testimonia de la necesidad de un orden fijo en el autismo.
Si bien los Manuales Diagnósticos no enfatizan la inmutabilidad, Maleval considera que es una de las contribuciones más importantes de Kanner y que resulta esencial para realizar un diagnóstico diferencial con la psicosis. La soledad, en cambio, no es tan radical como se la puede suponer puesto que un tercio de los niños están consagrados a comportamientos de aproximación al otro.
La inmutabilidad es retomada por Eric Laurent en el baño del lenguaje en el autismo a partir de la iteración del Uno de la letra frente al "ruido de lalengua" [2].
Ahora bien, se puede afirmar que existe en los niños autistas un "lazo sutil" en la relación con el otro que posibilita un trabajo analítico, de modo tal de desplazar el muro invisible del encapsulamiento autista, que hace que no queden totalmente a solas [3]. Por otra parte, la iteración de los intereses específicos constituye la base de la invención del sujeto autista.
¿Qué lugar dar entonces a la soledad y a la inmutabilidad en la dirección de la cura del niño autista?

NOTAS

  1. J.-C. Maleval, "¿Por qué la hipótesis de una estructura autística?", en Estudios sobre el autismo II, Colección Diva, Buenos Aires, 2015.
  2. E. Laurent, "Los autismo en la actualidad", en Estudios sobre el autismo, Colección Diva, Buenos Aires, 2014; y "Variedades del baño de lenguaje en el autismo", Estudios sobre el autismo II", op. cit.
  3. S. Tendlarz, "El tratamiento psicoanalítico con niños autistas", en Estudios sobre el autismo II, op. cit.

Hablar solo, en su radicalidad
Eugenia Serrano
"El inconsciente es que uno habla solo"1
La dirección de la cura de sujetos autistas me interroga desde el inicio de mi práctica. En los comienzos -capturada por su radical soledad- inhibía cualquier maniobra que creyera que pudiera molestarlos. Es decir, casi todas; manteniendo una distancia que nos protegía de la contingencia del encuentro.
Será por eso que me vi conmovida por la invitación2 de J.-A. Miller a preguntarnos por el deseo del analista en la época del "desorden de lo real" y su señalamiento de una clínica centrada "sobre el desmontaje de la defensa"

Dos preguntas me acompañan desde entonces. Por un lado, cómo arribar a una noción de defensa que se sostenga en la ética del psicoanálisis de la orientación lacaniana para el autismo; y por otro, de qué manera puede la práctica clínica con estos sujetos, servirse de la noción de "forzamiento"3.
En su primer seminario, Lacan distingue dos modos de maniobrar sobre la defensa que reparte entre Anna Freud y Melanie Klein4. Mientras que la primera permanece en el eje de la interpretación dual de la defensa, de la que es necesario abstenerse; la segunda -sin saberlo- introduce un elemento que establece la diferencia. El ejemplo es Dick y allí, Lacan, no duda en situar la brutalidad de la interpretación kleiniana. "Intrusión", "injerto brutal", son las expresiones que utiliza. Lo que Lacan destaca es que Klein le habla a alguien que parece no querer nada de ella. "Con ese instinto de bruto -dice Lacan- se atreve a hablarle"5, es el discurso lo que ella "injerta brutalmente"6.
En la misma clase en la que J.-A. Miller7 le rinde homenaje a los Lefort, retoma la noción de Lacan de "perturbación de la defensa". Señalará allí que éste "se habla solo"se encuentra en consonancia con el autismo tal y como fue concebido por los Lefort8. Por otra parte sostendrá con Lacan que es el forzamiento lo que conmueve el autismo que define a todo parletre y que, en el mismo movimiento, hace existir al psicoanálisis.
¿Esto alcanza al autismo como entidad clínica? Me atrevo a sostener que si, que se trata de eso cada vez. El intento de "crear las condiciones"9 -con discreta "brutalidad"- para que algo del orden de un encuentro se produzca.

NOTAS

  1. Lacan, J.: Seminario 24, traducción S. Sherar, R. E. Rodríguez Ponte, Inédito, p. 22
  2. Miller, J-A: Lo real en el siglo XXI, en http://wapol.org/es, Buenos Aires, 2012
  3. Op. cit, p. 56
  4. Lacan, J.: El Seminario, Libro 1. Los escritos técnicos de Freud, Paidós, Buenos Aires, 1981, p. 103
  5. Ibid, p. 114
  6. Ibid, p. 137
  7. Miller, J-A: El ultimísimo Lacan, Paidós, Buenos Aires, 2012, p.118
  8. Ibid, p. 119
  9. etomo una propuesta de R. Mandil escuchada en la Mesa Plenaria El decir del analista Lo real de su acto, Congreso AMP, Francia, 2014